No sólo llamó mi atención por lo joven que era, sino porque según avanzaba hacia la escalera de bajada, miraba al mar, en una especia de preparación previa a lo que le esperaba en el agua.
Las conversaciones pueden durar mucho, horas incluso, aunque sea a través de un móvil. Pero sospecho que esta chica en realidad estaba esperando a alguien que le había dado plantón.