Comenzaba el otoño, y sin embargo el buen tiempo hacía recordar el verano recién terminado. Era una escena especial entre un padre y su hija, y al igual que quedó inmortalizado en esta fotografía, estoy segura de que aquel momento quedará grabado en la memoria de ambos.
Estaban los dos inclinados sobre el móvil, y durante todo el tiempo que estuve en la plaza, no levantaron la cabeza más que para mirarme una vez, y de pasada. Quién sabe qué era lo que miraban...
Hace días comenté que últimamente veo muchos señores con sombrero. Me imagino que desde siempre tendrán costumbre de usarlo, y es una costumbre que me alegro de que mantengan.
Hay tantas cosas para fotografiar que a veces faltan ojos, manos y cámaras. En otras ocasiones cada cual va por su lado, buscando el mejor ángulo, el detalle escondido...