viernes, 18 de diciembre de 2015

Monocromo

Uno de los principales retos y de los mejores acicates de la streetphoto es intentar anticiparse a la escena que pretendes retratar. No siempre se consigue, muy pocas veces, pero la sola posibilidad ya es una droga poderosa. A veces, la imagen va mucho más allá de tus expectativas, y no sólo retrata lo que has visto, sino que consigue relatar incluso lo que sentiste en ese momento.
Ésta es una de esas veces. La claridad insólita de un mundo en blanco y negro.

Monocromo

jueves, 17 de diciembre de 2015

En el centro de todo

Gentes de paso, seres anónimos que cruzan un instante ante la cámara, y quedan inmortalizados para siempre en escenas congeladas y sin embargo llenas de vida. Muchas veces me pregunto quiénes serán, cómo serán sus vidas. Si sabrán que han sido importantes, aunque sólo sea durante un momento, que han representado un papel imprescindible para una escena irrepetible, en un tiempo, en un lugar...

En el centro de todo

jueves, 10 de diciembre de 2015

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Un puñado de castañas

Escenas que perduran a través de los años, aunque últimamente adopten nuevas modalidades. Yo ya no puedo remontarme a la imagen de las castañeras, porque no la viví en primera persona, pero sí recuerdo desde niña los puestos de castañas, que han ido evolucionando hasta casi convertirse en una especie de franquicia o concesión. La última moda son los puestos en forma de locomotora, estratégicamente colocados en ciertas calles de la ciudad para recordarnos que el invierno ha llegado.

Un puñado de castañas

martes, 1 de diciembre de 2015

Como siempre

Cada vez quedan menos tiendas de esas de siempre, de las de toda la vida. De las que te asomas y descubres un mundo que ya no parece el tuyo, y sin embargo lo es mucho más de lo que imaginas. Últimamente son muchas las tiendas de este estilo que veo que desaparecen, y me he marcado como meta conseguir fotografiarlas antes de que se despidan para siempre.

Como siempre

lunes, 23 de noviembre de 2015

In the waiting line

Desde niña, siempre me han llamado la atención los escaparates con gran profusión de artículos. Quizás porque me recuerdan uno en especial. 
Cuando tenia cinco o seis años, muy cerca del colegio al que entonces acudía, había una tienda que se llamaba "La caja mágica", y que vendía toda clase de objetos de decoración y de regalo, muñecos, bolsitos y mil locuras que despertaron mi imaginación para siempre. Era una parada obligatoria, aunque ya me supiera el escaparate de memoria, pero mis ojos de niña llena de curiosidad repasaban cada detalle, buscando las mil diferencias y disfrutando de todo lo que veía en él.
Hace muchos años que la tienda no existe, y también hace muchos años de todo aquello, pero muchas veces acude a mi memoria aquel escaparate. 

In the waiting line