sábado, 31 de agosto de 2013

El puesto de las golosinas

¡Cuántas imágenes vuelvo a recuperar en estos días! Aquellos puestos en fiestas, sobre todo en verano, llenos de dulces y frutos secos, a los que me acercaba con la misma ilusión y entusiasmo como si lo hiciera a un mundo fantástico. 
Ahora estas cosas sólo las encuentro en ciudades pequeñas, que aún conservan detalles y rincones anclados en el pasado, llenos de encanto y de recuerdos dignos de ser inmortalizados... Y me siguen produciendo el mismo efecto.


miércoles, 28 de agosto de 2013

Moda de otoño

Siempre han sido una referencia, una imitación refinada de la mujer, unas veces curvilíneos y realistas, otras estilizados hasta extremos insospechados. Los maniquíes forman parte de la moda y de nuestra vida, presentes en los escaparates, anunciando el cambio de temporada, la última tendencia, y a la vez parados en el tiempo, congelados en su gesto inexpresivo.
Desde niña me ha fascinado su belleza intemporal, y estoy convencida de que, de alguna forma, en tanta quietud se encierra el alma de su creador. Una locura como otra cualquiera...


martes, 27 de agosto de 2013

Amarre

Sólido y firme, aunque muestre los arañazos del tiempo. Con varias vueltas de cuerda y nudos sencillos pero eficaces. Ése es el tipo de amarre que todos necesitamos en algún momento para resistir los envites de la vida.


lunes, 26 de agosto de 2013

Los restos del naufragio

Cuando veo ciertos puestos en los mercadillos, plagados de objetos usados, antiguos, desfasados, en orden caótico y llenos de recuerdos, no puedo evitar pensar por cuántas manos habrán pasado, a quién habrán pertenecido. Pienso que alguna vez fueron importantes para alguien, que en algún momento de su existencia formarían parte de un decorado mejor.
Ahora sólo son los restos del naufragio.